Qué responder cuando un cliente te pregunta si aparece en ChatGPT (guion para la próxima reunión)
La escena es esta. Reunión mensual de seguimiento, repasas el reporting de siempre —posiciones, tráfico, conversiones— y el cliente suelta: «Oye, mi cuñado le preguntó a ChatGPT por empresas como la mía y no salimos. ¿Por qué?».
Y tú no tienes el dato. Puedes improvisar algo sobre «algoritmos de IA», pero el cliente nota cuándo improvisas. La pregunta es razonable, además: el uso frecuente de ChatGPT en España ha pasado del 4 % al 28 % en dos años (Funcas, III Encuesta sobre IA, 2026), y según el INE, el 37,9 % de la población usó IA generativa en el último trimestre de 2025. Su cuñado no es una rareza; es la nueva normalidad.
Este artículo es el guion para que la próxima vez esa pregunta sea tu mejor momento de la reunión, no el peor.
Antes de la reunión: 30 minutos de preparación
No respondas de memoria. Llega con el trabajo hecho:
1. Escribe los prompts que haría el cliente de tu cliente. No «¿conoces a Talleres García?», sino lo que pregunta alguien que aún no le conoce: «mejor taller de chapa y pintura en Alcorcón», «¿qué clínica dental me recomiendas en Bilbao para implantes?», «software de facturación para autónomos en España». Entre 5 y 10 prompts en lenguaje natural, como habla la gente.
2. Pruébalos en varias IAs, no solo en ChatGPT. El cliente dice «ChatGPT» porque es la marca que conoce, pero su público también pregunta a Gemini, Perplexity y Claude, y las respuestas no coinciden. En el estudio que hicimos sobre 9.865 pymes españolas de 30 sectores y 10 ciudades, el 91 % solo aparecía en 1 de las 4 IAs (los datos completos, aquí). Salir en una y faltar en las otras tres es lo habitual, no la excepción.
3. Guarda capturas con fecha. Las respuestas de la IA cambian de una semana a otra. La captura fechada es tu línea base: sin ella, no podrás demostrar mejora cuando la haya.
4. Prueba también a sus dos competidores principales. Porque la siguiente pregunta del cliente va a ser «¿y mi competencia sale?», y más te vale saberlo antes que él. Si la respuesta duele, tenemos un guion aparte para ese caso.
Con esto ya tienes una mini-auditoría de visibilidad en IA. Ahora, el guion.
Escenario 1: el cliente sí aparece
Es el escenario fácil y el más raro. El guion:
Dato clave
«Buenas noticias: lo he comprobado en las cuatro IAs principales con las preguntas que haría tu cliente típico, y apareces en estas respuestas. Te enseño las capturas.»
Y a continuación, las dos frases que te separan de un amateur:
Dato clave
«Ahora bien: esto es una foto de esta semana. Las respuestas de la IA cambian constantemente y nadie controla al 100 % lo que dicen, así que lo serio es vigilarlo cada semana, no celebrarlo un día.»
Dato clave
«Y aparecer no basta: hay que mirar qué dice de ti, con qué datos y a quién más recomienda a tu lado.»
Con esto consigues dos cosas: el cliente se va contento y entiende que esto es un trabajo continuo, no una casilla marcada.
Escenario 2: el cliente no aparece
El más probable, y no es el drama que parece si lo cuentas bien:
Dato clave
«Lo he comprobado y, a día de hoy, no apareces en las respuestas. Antes de que te asustes: probamos esto mismo con casi 10.000 pymes españolas y el 91 % está igual o peor. No es que la IA te tenga manía; es que casi nadie ha trabajado esto todavía.»
Pausa. Y la vuelta:
Dato clave
«Eso es exactamente lo interesante. Quien se ponga ahora parte casi sin competencia, porque tus rivales tampoco aparecen. Y el tráfico que llega desde respuestas de IA convierte mucho mejor que el orgánico clásico —un 14,2 % frente a un 2,8 %, según datos sectoriales que recoge roymo.es—, porque quien pregunta a una IA llega con la decisión casi tomada.»
Cierre del escenario:
Dato clave
«Te propongo medirlo en serio: qué preguntas importan en tu sector, dónde sales y dónde no, y un plan para empezar a aparecer. Te lo presento en quince días.»
Fíjate en lo que no has dicho: no has prometido «te metemos en ChatGPT en un mes». Nadie puede prometer eso honestamente. Has prometido medición, plan y trabajo, que sí puedes cumplir.
Escenario 3: aparece, pero mal o con datos falsos
El escenario que nadie prepara y el que más urgencia genera. La IA dice que el restaurante cierra los lunes (cierra los martes), da una dirección antigua o lo describe como «económico» cuando es premium. El guion:
Dato clave
«Sales en las respuestas, pero con errores: aquí dice que [dato falso]. Esto pasa porque la IA se alimenta de fuentes desactualizadas o incompletas: tu web, directorios, reseñas. No se puede "llamar a ChatGPT" para que lo corrija, pero sí se corrigen las fuentes de las que bebe.»
Dato clave
«Esto conviene arreglarlo pronto: cada persona que pregunte esta semana recibe el dato equivocado, y ni tú ni nadie lo está viendo.»
Es el mejor escenario para cerrar trabajo nuevo, porque hay un problema concreto, visible y con solución clara: corregir y reforzar las fuentes —web, datos estructurados, fichas y directorios, reseñas— y vigilar que el cambio se refleje en las respuestas.
De la pregunta al servicio
Si la pregunta ya ha salido en una reunión, te van a hacer la misma los demás clientes; mejor sistematizarlo que improvisarlo cliente a cliente. A esta disciplina se la llama GEO (Generative Engine Optimization): trabajar la presencia de una marca en las respuestas de los buscadores de IA, igual que el SEO trabaja su presencia en Google.
La estructura mínima del servicio: una auditoría inicial (la que has hecho a mano para la reunión), seguimiento semanal de los prompts en las 4 IAs, correcciones sobre las fuentes y un informe mensual. Qué entregar exactamente las primeras semanas, cuando aún no hay resultados que enseñar, lo desarrollamos en qué entregar el primer mes de un servicio de visibilidad en IA.
Hacer todo esto a mano para un cliente es asumible una vez; para toda la cartera, cada semana, no escala. Para eso montamos Surfeo para agencias: cada cliente en su espacio de trabajo, las 4 IAs consultadas cada semana con los prompts de su sector y un informe en PDF para tu reporting. La primera comprobación —la que necesitas para la reunión de la semana que viene— la puedes hacer gratis con el test de visibilidad en IA: metes la web del cliente y ves en minutos dónde aparece y dónde no.
Preguntas frecuentes
¿Y si el cliente me pregunta por qué no le había hablado antes de esto?
Honestidad: «Porque hasta hace poco no movía aguja. Ahora sí: el 28 % de los españoles ya usa ChatGPT con frecuencia (Funcas, 2026) y lo estamos incorporando al servicio de todos nuestros clientes». Llegar seis meses antes que su anterior agencia no era posible; llegar antes que su competencia, sí.
¿Puedo prometerle que aparecerá en ChatGPT?
No, y desconfía de quien lo prometa. Las respuestas de la IA son volátiles y nadie las controla. Lo que sí puedes comprometer: medición continua, correcciones en las fuentes, contenido citable y un informe que muestre la evolución.
¿Esto no es lo mismo que el SEO que ya le hago?
En parte. Una base de SEO de calidad ayuda a aparecer en las IAs, pero cambian las preguntas (conversacionales, no keywords), los motores (4 IAs, no solo Google) y la forma de medir (prompts y menciones, no posiciones). Por eso se mide y se trabaja por separado.
¿Qué hago si la IA recomienda a mi cliente... en una respuesta sobre su competidor?
Anótalo como victoria parcial y mira el contexto: si aparece como alternativa secundaria, hay una base sobre la que trabajar. El objetivo es que aparezca en las preguntas genéricas del sector («mejor X en Y»), que son las que traen clientes nuevos.
La próxima vez que un cliente pregunte si sale en ChatGPT, la respuesta empieza por tener el dato. Haz el test de visibilidad gratis con su web y llega a la reunión con las capturas en la mano.