Cómo elegir los prompts que vas a monitorizar para un cliente (y cuántos son suficientes)
La lista de prompts es al servicio de visibilidad en IA lo que la lista de keywords era al SEO: la decisión que condiciona todo lo demás. Si monitorizas las preguntas equivocadas, da igual lo bien que midas — estarás midiendo con precisión algo que no le importa a nadie.
Y hay una diferencia importante con las keywords: aquí no hay un planificador que te diga volúmenes de búsqueda. La lista se construye con criterio, no con una exportación. Este artículo es ese criterio: los cinco tipos de prompt que debe cubrir cualquier lista, cuántos de cada tipo según el tamaño del cliente, y los errores que vemos repetirse.
Un prompt, para entendernos, es la pregunta tal y como el cliente final se la haría a una IA: «¿qué gestoría online me recomiendas para un autónomo?», no «gestoría online autónomos». Esa diferencia de formulación es la primera regla de todas.
Los cinco tipos de prompt
1. Descubrimiento. El usuario no conoce a tu cliente y pide una recomendación de categoría: «mejor software de facturación para pymes», «¿qué clínica dental me recomiendas para implantes?». Son los prompts que traen clientes nuevos y deben ser la columna vertebral de la lista. Es también donde casi todo el mundo está ausente: en nuestro estudio de 9.865 pymes españolas, el 91 % solo aparecía en 1 de las 4 IAs (estudio completo).
2. Comparación. El usuario ya baraja opciones: «[competidor] vs [cliente]», «alternativas a [líder del sector]», «¿es mejor X o Y?». Son menos volumen pero más intención: quien compara está cerca de comprar. Incluye siempre alguno con el líder del sector aunque tu cliente no se le parezca — es donde la IA tiende a listar alternativas, y ahí hay hueco.
3. Local. La categoría más la geografía: «cerrajero de urgencia en Zaragoza», «¿dónde puedo alquilar un trastero cerca de Chamberí?». Para un negocio local, este tipo se solapa con el de descubrimiento y puede ser la mitad de la lista. Para un B2B nacional o un SaaS, puede ser cero. Es el tipo que más varía entre clientes.
4. Problema. La necesidad expresada sin nombrar la categoría: «se me ha estropeado la caldera y vivo en Sevilla, ¿quién me la arregla?», «necesito facturar como autónomo y no sé qué programa usar». Son los prompts más parecidos a cómo habla la gente de verdad con una IA, y los que mejor revelan si las fuentes del cliente explican lo que resuelve, no solo lo que vende.
5. Marca. «¿Qué sabes de [cliente]?», «¿es de fiar [cliente]?», «opiniones de [cliente]». Aquí no mides visibilidad —saldrá casi siempre, porque le has dado el nombre— sino exactitud: qué dice la IA cuando ya le preguntan por él. Es donde aparecen los datos falsos, que son los hallazgos más urgentes de corregir. Pocos pero obligatorios.
Cuántos prompts según el tamaño del cliente
Más no es mejor: cada prompt añadido diluye la atención y engorda el informe sin añadir decisión. La pregunta correcta no es «¿cuántos puedo monitorizar?» sino «¿sobre cuántos puedo actuar?».
Negocio local o mono-servicio: 20-40 prompts. Veinte es el mínimo para cubrir las preguntas comerciales de un sector; con 40 cubres todas las formas razonables en que un cliente potencial puede llegar a él. Reparto orientativo en la parte alta: 10-12 de descubrimiento, 10-12 locales, 6-8 de problema, 4-5 comparativos, 2-3 de marca.
Pyme con varias líneas de servicio, varias ciudades o un B2B con varios públicos: 60-75 prompts. El reparto se multiplica por línea o por ciudad: cada servicio relevante merece sus prompts de descubrimiento y de problema, y cada plaza sus locales. Por encima de 75-80 casi siempre estás añadiendo variaciones cosméticas de la misma pregunta.
No es casualidad que esos dos rangos coincidan con los planes de Surfeo —40 prompts en el tier Starter, 75 en Growth—: salen de la misma cuenta. Por debajo de 20 la foto tiene agujeros; por encima de 80, ruido.
Un atajo legítimo: la lista del primer audit es el borrador de la lista de monitorización. Si hiciste el audit inicial paso a paso, ya tienes 15-25 prompts probados; amplía desde ahí los tipos que quedaron cortos.
Los errores típicos (y cómo se pagan)
Meter el nombre del cliente en los prompts de descubrimiento. «¿Me recomiendas [cliente] para reformas en Granada?» garantiza una mención y arruina la medición: estás midiendo si la IA es educada, no si recomienda al cliente. El nombre solo va en los de marca y en algún comparativo.
Traducir keywords de SEO tal cual. «abogado laboralista madrid precio» no es una pregunta que nadie haga a una IA. Reescribe cada intención como una frase hablada, con su contexto: «¿cuánto me puede costar un abogado laboralista en Madrid para un despido?».
Sobrecargar la lista de prompts de marca. Salir en «¿qué sabes de [cliente]?» reconforta y no vale nada comercialmente. Si un tercio de tu lista es de marca, un tercio de tu informe es autobombo. Dos o tres bastan.
Monitorizar prompts donde el cliente no puede competir aún. «Mejor hotel de España» para un hostal de doce habitaciones solo producirá meses de ceros. Mejor el prompt donde sí hay partido: «hotel pequeño con encanto en [comarca]». Qué es alcanzable a 3, 6 y 12 meses depende mucho del sector — aquí los marcos realistas.
Cambiar la lista cada mes. Cada prompt que cambias pierde su histórico, y el histórico es lo que te permite responder «¿estoy mejor que hace tres meses?» con una gráfica. Regla práctica: revisa la lista trimestralmente y no toques más del 10-20 % de una vez.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar la misma lista para todos los clientes del mismo sector?
Como plantilla de partida, sí — los tipos y la estructura se repiten. Pero personaliza al menos un tercio: los comparativos (sus competidores reales, no los del sector en general), los locales (sus plazas) y los de problema (lo que de verdad le preguntan sus clientes, que él sabe mejor que tú: pregúntaselo en el arranque).
¿En qué idioma escribo los prompts?
En el idioma de los clientes finales del cliente. Para una pyme española, en español y con naturalidad. Si una parte relevante de su público pregunta en inglés —turismo, software—, duplica en inglés los prompts clave de descubrimiento en lugar de traducir la lista entera.
¿Incluyo prompts donde el cliente ya sale bien?
Sí, siempre. Primero porque la visibilidad en IA es volátil y estar hoy no garantiza estar el mes que viene: vigilar lo ganado es parte del servicio. Y segundo porque esos prompts son tu prueba de valor en el informe — defender una posición también se cobra.
¿Cada cuánto ejecuto la lista una vez definida?
Cada semana, siempre igual, en las 4 IAs. La frecuencia y la disciplina de ejecución importan tanto como la lista; la cuenta de por qué (y por qué hacerlo a mano no escala) está en cómo monitorizar a todos tus clientes sin capturas.
Si quieres un punto de partida para la lista de un cliente concreto, pasa su web por el test de visibilidad en IA gratis: verás con qué prompts aparece (y con cuáles no) antes de sentarte a redactar la lista definitiva.