Cómo formar a un junior para llevar clientes de GEO: plan de 30 días y qué no delegarle aún
El servicio de visibilidad en IA tiene un problema de crecimiento peculiar: cuando funciona, deja de caber en tu agenda. Las primeras cuentas las llevas tú porque eres quien entiende el tema; a la quinta, o formas a alguien o dejas de vender.
La buena noticia: el GEO (optimización de la presencia de una marca en las respuestas de IAs como ChatGPT o Gemini) es más enseñable que el SEO clásico. La disciplina es joven, el corpus que dominar es pequeño y la parte mecánica —monitorizar, recopilar, documentar— es justo la que mejor encaja en un perfil junior. La mala noticia: la parte que no es mecánica quema cuentas si la delegas antes de tiempo.
Este es el plan de 30 días que ese junior puede seguir, y la línea clara de qué sigue siendo tuyo al acabar el mes.
Semana 1 (días 1-7): entender el terreno
Objetivo: que al viernes pueda explicarle a su madre qué es la visibilidad en IA y por qué una pyme debería preocuparse.
- Días 1-2: el porqué. Que lea los datos del sector hasta interiorizarlos: el uso frecuente de ChatGPT en España pasó del 4 % al 28 % en dos años (Funcas, III Encuesta sobre IA, 2026); las búsquedas sin clic ya son el 69 % (mayo 2025, citado en stucom.com); Gartner prevé un 25 % menos de búsqueda tradicional antes de fin de 2026. Y el dato de campo: en nuestro estudio de 9.865 pymes españolas, el 91 % solo aparece en 1 de las 4 IAs (que se lea el estudio entero, con sus sectores y ciudades: es el mejor material de formación que existe en español ahora mismo).
- Días 3-4: el qué. GEO vs SEO: qué es nuevo de verdad (prompts conversacionales en lugar de keywords, 4 motores en lugar de uno, menciones en lugar de posiciones) y qué es SEO de calidad de toda la vida. Vocabulario base: que entienda qué es el prompt tracking (seguimiento periódico de las mismas preguntas en las mismas IAs para medir evolución), por qué las respuestas de la IA son volátiles y por qué una captura suelta no demuestra nada.
- Día 5: las manos. Que pase el test de visibilidad a 5 webs: la de la agencia, dos clientes y dos competidores de esos clientes. Que escriba qué le sorprendió. Ahí ves si engancha o si solo cumple.
Entregable de la semana: una página explicando los resultados de los 5 tests, en lenguaje que entendería el dueño de cada negocio. Si escribe «optimizamos la citabilidad en motores generativos», semana fallida; vuelta a empezar con el vocabulario.
Semana 2 (días 8-14): la máquina de monitorizar
Objetivo: que domine la operativa de medición de cabo a rabo.
- Prompts. Que aprenda a redactar los prompts que haría el cliente del cliente: lenguaje natural, intención de compra, variantes locales. Es la habilidad más infravalorada del servicio: un set de prompts malo invalida toda la medición posterior. Dale los sets de tus cuentas actuales y que proponga 10 prompts nuevos por cuenta; corrígelos en persona, una vez, con el porqué de cada corrección.
- Herramienta. Que configure desde cero un espacio de trabajo de prueba, cargue prompts, entienda el seguimiento semanal y sepa leer el histórico: cuándo una variación es ruido y cuándo es tendencia.
- Diagnóstico básico. Que aprenda la pregunta clave del oficio: si la marca no sale en una IA, ¿por qué? Repaso de las fuentes de las que beben las IAs (web, datos estructurados, directorios, reseñas, prensa) y, muy importante, por qué cada IA dice cosas distintas de la misma marca — porque es la primera pregunta incómoda que le hará un cliente.
Entregable: el set de prompts de una cuenta real, revisado por ti, cargado y rodando.
Semana 3 (días 15-21): producir
Objetivo: que genere los entregables del servicio con tu revisión.
- El primer borrador de informe. Dale la estructura: el dato de presencia («3 de 4 IAs»), la evolución, los hallazgos (menciones nuevas, datos incorrectos detectados, movimientos del competidor) y las acciones del mes. Que redacte el informe de una cuenta tranquila; tú lo corriges delante de él, no por email — la corrección comentada es la mitad de la formación. La estructura completa de auditoría está en el primer audit paso a paso; que lo siga al pie de la letra antes de ganarse el derecho a desviarse.
- Correcciones de fuentes. Que ejecute las mecánicas: datos estructurados, coherencia de fichas y directorios, detección de datos desactualizados. Con checklist y revisión tuya.
Entregable: un informe mensual completo de una cuenta real, corregido en sesión contigo.
Semana 4 (días 22-30): la cuenta es (casi) suya
Objetivo: traspaso supervisado de 2-3 cuentas tranquilas.
- Lleva la monitorización semanal y las alertas de esas cuentas.
- Redacta los informes; tú los revisas antes de enviar (este filtro no se levanta hasta el mes 3, mínimo).
- Asiste contigo a una reunión de reporting como sombra: presenta él la parte de datos, tú llevas la conversación. Qué se enseña y en qué orden está en qué entregar el primer mes del servicio, que sirve igual para formar al junior que para ordenar la cuenta.
Qué delegarle ya — y qué no todavía
Delegable desde el día 30:
- La monitorización completa: seguimiento, alertas, histórico, capturas documentadas.
- El primer borrador del informe mensual (con tu revisión antes de enviar).
- La investigación de prompts y su mantenimiento.
- Las correcciones mecánicas de fuentes, con checklist.
- La parte descriptiva de la reunión: «estos son los datos del mes».
No delegable aún (y durante bastantes meses):
- La conversación difícil. «Hemos caído en ChatGPT y no sabemos seguro por qué» requiere alguien que aguante la incertidumbre sin sobreprometer ni hundirse. Un junior, ante un cliente tenso, promete. Y en un canal donde nadie controla las respuestas de la IA, prometer es hipotecarse.
- La propuesta y el precio. Qué incluir, cuánto cobrar, qué KPIs comprometer y cuáles solo reportar: eso es criterio comercial cocinado a fuego lento. El junior puede preparar los datos de la propuesta; la propuesta la firmas tú.
- La interpretación estratégica. Distinguir «esto es ruido semanal» de «esto es una tendencia que exige actuar» es lo que el cliente paga de verdad. Se aprende viendo muchas cuentas durante muchos meses; no está en ningún checklist.
- El control de promesas. Revisa cada texto que salga hacia el cliente buscando una sola cosa: garantías implícitas. «Conseguiremos que aparezcas» no puede escribirse, ni siquiera con buena intención.
Preguntas frecuentes
¿Qué perfil de junior funciona mejor para esto?
Mejor redacción que técnica. El día a día del servicio es escribir prompts como habla la gente, interpretar respuestas de texto y redactar informes claros. Un perfil de letras con curiosidad por la IA suele rendir antes que uno técnico que escribe para máquinas.
¿Cuántas cuentas puede llevar un junior formado?
Con la monitorización automatizada, la limitación es el trabajo de interpretación e informe: entre 6 y 10 cuentas a partir del tercer mes, según la intensidad de cada servicio. Sin herramienta, con monitorización manual, ni la mitad — y quemado en un trimestre.
¿Y si el junior se forma y se va?
Riesgo clásico con respuesta clásica: documenta el proceso (este plan es el principio), reparte el conocimiento en cuanto haya segunda persona y recuerda que la alternativa —no formar a nadie— te deja a ti como cuello de botella para siempre. Lo único realmente grave es que se vaya el criterio sin haberlo escrito.
¿Cuándo puede empezar a llevar la reunión de reporting él solo?
Cuando haya pasado dos reuniones como sombra y una tercera llevando él la voz contigo delante en silencio. Si en esa tercera no promete nada imposible y sabe decir «eso lo tengo que comprobar» sin ponerse nervioso, está listo para las cuentas tranquilas. Las difíciles siguen siendo tuyas.
Para que el plan funcione, el junior necesita la parte mecánica resuelta: con Surfeo para agencias, cada cliente tiene su espacio de trabajo con las 4 IAs monitorizadas cada semana, y tu junior dedica el tiempo a aprender lo que sí vale: interpretar y contar. Su primer ejercicio puede empezar hoy: el test de visibilidad gratis con la web de cualquier cliente.