Anatomía de un buen informe de visibilidad en IA para cliente: secciones, gráficos y qué dejar fuera
El informe mensual es el producto. El cliente no ve tus horas de análisis ni tus correcciones de fuentes: ve un documento una vez al mes, y de ese documento deduce si el servicio vale lo que paga. En un servicio tan nuevo como la visibilidad en IA —GEO (Generative Engine Optimization): medir y mejorar cómo aparece una marca en las respuestas de ChatGPT, Gemini, Perplexity y Claude—, donde el cliente no tiene referencias previas, el informe pesa todavía más.
Y hay un principio que debería estar pegado en el monitor de quien lo monta: el informe lo lee un gerente, no un SEO. Lo lee alguien que decide renovaciones entre dos reuniones, que no sabe qué es una citación y que solo quiere tres respuestas: ¿cómo estoy?, ¿mejor o peor que antes?, ¿qué estáis haciendo al respecto? Todo lo que no contribuya a responder eso, sobra.
Estas son las seis secciones, en este orden, con su gráfico correspondiente.
Sección 1: el resumen ejecutivo (media página, y se escribe la última)
Tres o cuatro frases en lenguaje llano: cómo está la visibilidad este mes, qué ha cambiado desde el anterior, cuál es el hallazgo más relevante (bueno o malo) y qué se va a hacer. Sin un solo tecnicismo. Si el gerente solo lee esto —y muchos meses solo leerá esto—, tiene que quedarse con la foto correcta.
Recurso visual: dos o tres cifras grandes con su flecha de tendencia (↑ ↓ =). Nada más. El resumen no lleva gráficos; lleva conclusiones.
Sección 2: la evolución de la visibilidad
La pregunta «¿mejor o peor que antes?» respondida con datos: en cuántos de los prompts monitorizados aparece el cliente, por semana o por mes, y cómo se compara con el periodo anterior.
Gráfico: línea temporal, una serie por IA (o la agregada, con el desglose por IA debajo). La línea es el gráfico de la evolución — permite ver tendencia de un vistazo, que es lo único que el gerente busca aquí. Acompáñala de una frase de lectura: «la subida de la semana 3 coincide con la publicación de las fichas corregidas». Un gráfico sin lectura es un examen para el cliente; con lectura, es un argumento tuyo.
Sección 3: qué dicen las IAs del cliente
La sección que el gerente lee entera, porque habla de él. Citas literales de las respuestas: cómo le describen, qué destacan, qué datos dan — y si son correctos. Aquí van los hallazgos de exactitud: el horario equivocado, el servicio que ya no ofrece, el precio desactualizado que una IA sigue repitiendo.
Recurso visual: citas destacadas en bloque, dos o tres, con la IA y la fecha. Una respuesta real de ChatGPT hablando de su empresa comunica más que cualquier métrica. Lo negativo también va aquí, junto a su corrección en marcha — no en una nota al pie.
Sección 4: la foto frente a competidores
En cuántos prompts aparece cada competidor frente al cliente, y en cuáles le mencionan a él y no al cliente. Es la sección que más renovaciones sostiene, porque convierte un dato abstracto en una emoción concreta: «tu competidor está saliendo donde tú no».
Gráfico: barras horizontales, una por marca, ordenadas. Las barras son el gráfico de la comparación entre pocos elementos — y permiten poner al lado las del mes pasado para ver el movimiento. Evita la tarta: no muestra evolución y con porcentajes pequeños es ilegible.
Sección 5: el trabajo realizado
Lista concreta y verificable de lo hecho en el mes: datos corregidos en qué fuentes, contenido publicado (con enlaces), fichas actualizadas, reseñas conseguidas. Sin hinchar: cinco cosas reales valen más que quince vaguedades. Esta sección es la que justifica la factura los meses en que los resultados tardan — que en este canal son varios, sobre todo los primeros.
Recurso visual: ninguno. Una lista con enlaces. No todo necesita gráfico.
Sección 6: próximos pasos
Tres a cinco acciones del mes siguiente, conectadas con lo encontrado: «la IA no nos cita en los prompts de [servicio] → publicamos X e Y». Cierra el bucle del informe: medimos, encontramos, actuamos. Y deja sembrada la conversación de la siguiente reunión — qué parte del informe se cuenta en directo y cómo, lo tienes en qué mostrar en la reunión de reporting.
Los errores que arruinan un informe correcto
Vomitar datos. La tabla completa de 40 o 75 prompts × 4 IAs no es un informe: es un castigo. Va en un anexo para quien lo pida, o no va. Cada dato que añades sin conclusión diluye los que sí la tienen — el informe no demuestra que trabajas mucho, demuestra que piensas.
Esconder lo malo. El dato falso que sigue ahí, el competidor que ha entrado, el prompt perdido. El cliente acabará viéndolo —le basta con preguntar a ChatGPT—, y lo que no perdonará no es el dato: es que tu informe no se lo contara. Lo malo se cuenta siempre, en la sección 3 o 4, pegado a su plan de acción.
Jerga sin traducir. «Share of model», «citations», «sentimiento positivo en prompts transaccionales». Cada término que el gerente no entiende es un punto de desconexión con el documento. Tradúcelo todo: «de cada 10 veces que alguien pregunta por tu sector, apareces en 3». Si quieres usar una métrica agregada tipo share of model, explícala una vez y con cuidado — aquí cómo hacerlo sin perder al cliente.
Datos sin opinión. Un informe que describe pero no interpreta convierte tu servicio en una suscripción a datos, y las suscripciones a datos se cancelan fácil. Cada sección lleva al menos una frase de «esto significa que» o «por eso vamos a». La interpretación es lo que el cliente no puede conseguir en otro sitio.
El test final antes de enviar: ¿podría tu cliente explicarle este informe a su socio en dos minutos, sin ti delante? Si no, sobra la mitad.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas páginas debe tener?
Entre 5 y 8 con las seis secciones. Menos de 4, parece poco para lo que cobras; más de 10, no se lee. El anexo con la tabla completa no cuenta — y recuerda que el grosor no comunica valor: comunica que no has filtrado.
¿Informe mensual o semanal?
La medición, semanal — las respuestas de las IAs se mueven semana a semana y necesitas el dato fino. El informe, mensual: el gerente no quiere cuatro documentos al mes, quiere uno bueno. Si pasa algo urgente entre informes (un dato falso grave, un desplome), un correo corto con la captura y la acción tomada vale más que adelantar el informe.
¿Incluyo capturas de pantalla de las IAs?
Dos o tres, elegidas y comentadas, en la sección 3: una respuesta real con fecha es lo más elocuente que puedes enseñar. Lo que no funciona es el informe-álbum de cuarenta pantallazos sin estructura — capturas como ilustración, datos estructurados como esqueleto.
¿Qué hago el mes en que no hay nada bueno que contar?
Contarlo: evolución plana, el porqué diagnosticado y el ajuste de plan. Las secciones 5 y 6 sostienen el documento (trabajo hecho, siguiente jugada) y la honestidad sostiene la relación. Si la falta de avance se alarga, no toca maquillar informes — toca diagnóstico y conversación.
Montar esto a mano cada mes son horas de maquetación que no aportan análisis. En Surfeo para agencias cada cliente tiene su informe en PDF con la evolución semanal en las 4 IAs lista para entregar — tú pones la interpretación y los próximos pasos, que es tu parte del valor. Cómo queda uno real lo ves en un informe de visibilidad en IA en minutos, y los precios, en la página de precios.
Fundador de Surfeo y Made AI. Audita la visibilidad de PYMEs en ChatGPT, Gemini, Perplexity y Claude con datos reales: más de 9.000 negocios analizados en 30 sectores y 10 ciudades españolas. Escribe sobre GEO, AEO y SEO para IA desde la práctica, no desde la teoría.